miércoles, 21 de enero de 2009

LECTURA 1

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Zadie Smith

Hola a todos:

Les dejo aquí el enlace de la lectura para el próximo martes. Se trata de un ensayo de la escritora inglesa Zadie Smith (autora de novelas como Dientes blancos y Sobre la belleza. Lean aquí su entrada en la Wikipedia).

El artículo se llama Fracasar mejor y lo publicó la revista Hermano Cerdo.

Léanlo y escriban un comentario aquí en blog para que todos lo podamos leer:

¿Qué piensan sobre lo que ella plantea y cómo lo relacionarían con su propia experiencia literaria y con lo que platicamos en la clase pasada acerca del arte y la industria cultural?

Nos vemos el martes a las 19 horas. Buen fin de semana.

12 comentarios:

  1. Me parece interesante...

    Es la meta que todo escritor quiere alcanzar, hacer la creación literaria perfecta, la que flota en nuestra mente, la que huye de nosotros cuando intentamos plasmarla en esa hoja en blanco.

    Clive no pudo escribir la novela perfecta con la que soñaba... Aunque decidió creer lo que los demás decían... Pero ¡qué frustración! No lo logró y lo dejó así, no continuó la persecución...

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  2. Me dio mucho gusto leer este ensayo.
    Considero que es cierto que todos los escritores deseamos (me agrego, esperando llegar a ser una de las buenas)que cada palabra, frase, idea que escribimos, llegue a ser LA OBRA. Afortunadamente, cada cosa escrita la realizamos con ese entusiasmo aun cuando por supuesto, sea imposible que todo lo que escribamos llegue a ser "la revelación".
    Lo que hace a un gran escritor (independientemente de que escriba maravillosamente), es la pasión con la que realiza su arte; pues yo creo que mientras esa pasión esté presente, el reto, la exigencia y la lucha por superarse, también lo estarán. No sirve de nada desear llegar a la cúspide, caer una vez y descubrir que no se es un buen escalador; o llegar a la cúspide y conformarse con haber escalado esa. El conformismo puede convertirse facilmente en mediocridad.
    La pasión, es la maquinaria que hace que los engranes funcionen en el reloj de la escritura.

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  3. Me parece interesante la lectura, desde lo primero que propone en la historia de Clive de él soñando con escribir la gran novela, luego cómo se dio cuenta de que no lo era, y aún así la defendió ante todo crítico. Me parece que ahí está el secreto, es decir, en creernos nosotros mismos como escritores lo que escribimos, mismo ejercicio que hicimos con Obón.
    Luego que diga Smith esto de que los escritores no sabemos la verdad de todo y esto, me parece bueno porque nos quita un peso de encima, es decir, nos deja la posibilidad de escribir sin saber mucho del tema, o sin llegarlo a explotar demasiado según entendí.
    Conforme a cómo lo siento con mi experiencia como escritora, pues me parece que todo escritor quiere escribir la gran obra ¿no? y trabaja mucho para hacerlo, a veces lo logra, a veces no, pero el punto es que estudió para intentarlo y trabajó para intentarlo, y si luego lo que escribió no le parece la gran novela, pero la defiende como si fuera su mejor creación, creo que ahí está lo importante, en defender lo que escribimos.
    En cuanto a lo que vimos en la clase sobre arte e industria cultural, me parece que tiene que ver con los críticos, pues son ellos quienes a veces definen las obras como arte o no, y sobre la industria, pues es lo mismo, sobre ellos está el peso de la crítica.

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  4. Triste pero muy cierto. Todos los escritores pasamos luchando contra nuestros propios estigmas y luchando contra nuestras limitaciones. El problema no es el talento, es problema es que nos preocupamos por "QUERER SER" y olvidamos lo principal que es "LA ESENCIA"

    Si, tal vez seamos muchos malos escritores y sólo pocas obras buenas, pero como dice la autora, debemos sentirnos orgullosos aún así.

    "Para los escritores, según lo veo yo, sólo hay un deber: el deber de expresar de modo exacto su modo de estar en el mundo" Me quedo con este comentario, que alimenta mi espíritu como escritora... que me hace recordar lo verdaderamente importante.

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  5. No voy a alcanzar a leerlo antes de las doce, pero prometo tenerlo leido para mañana, a ver si todavia puedo entrar a el blogg

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  6. Verán, estimados blogueros, mi opinión sobre el texto de acá arriba merodea los linderos de la ética y el compromiso. Sí, no es una novedad que todos los escritores aspiran a crear la obra que le reviente al lector el corazón en pedacitos o que se lo suture con hilos de letra y agujas de papel, pero el meollo siempre se lo adjudica uno al modo. Ahí está la cosa, pues. Coincido con Smith en lo concerniente a lo impostado que puede leerse un autor que ha mentido al lector, tomándose preocupaciones prestadas. Y conste que no es necesario ni conocer sobre sus aficiones o manías, pues se percibe en la torpeza al eslabonar las oraciones con ideas almidonadas. Creo que lo importante no es que los lectores nos conozcan a través de lo que escribimos porque, al fin y al cabo, jamás podrán verificar las semejanzas y las diferencias. Incluso hay escritores que se han forjado un personaje de ellos mismos, ahí está Salinger, McCarthy. Lo esencial es que nosotros como creadores nos reconozcamos con nuestras deficiencias y virtudes y de ahí teclear y teclear. Entonces, al lector podemos mentirle, cuestión de ética profesional, pero a nosotros mismos nanais. Creo que la autora habla de la autenticidad. Con respecto al compromiso, me resulta harto iluminadora la propuesta de Smith sobre la chamba del lector, porque así como esa manida expresión de que "tenemos los gobernantes que nos merecemos" se usa en la política en referencia a la apatía del ciudadano, bien podría llevarse al ámbito literario en el que si un lector se pone listo y aplicado podrá recorrer con beneplácito los escenarios propuestos por el escritor y reconocer sus trucos o engaños, pero si no le echa ganitas la lectura del texto lo deja tan pedestre como era o "maravillea" un bodrio.

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  7. Haber leído este ensayo hará un par de años me habría ahorrado algunas dolorosas lecciones, sobre todo con respecto a aquello de "esto no es lo que quería decir" pero bueno.
    Yo creo que cada quien que pretende escribir puede numerar diferentes motivaciones que le surgen para ello. Venga chicos, "aspiramos" a escribir la GRAN NOVELA como los bateadores a conectar un cuadrangular o los matemáticos pretenden hacernos creer que el mundo es una perra fría y lógica. Alcanzar la perfección es algo a lo que no solo los escritores aspiran (ni mucho menos sólo nosotros sufrimos hasta la médula por ello). La perfección se intenta rozar hasta en cuestiones tan mundanas como "!Nadie me aguanta la peda putos!" o quien es el más verga en la cama. A lo que realmente quiero llegar es que creo que querer ser el autor de la novela más cabrona es una gran inicio, el mejor y más natural de los inicios... ¿Pero no nos vamos a clavar en ello para siempre o si? Conforme uno madura y va descubriendo las posibilidades del lenguaje le surgen nuevas motivaciones para escribir; a lo mejor hacerse escuchar con respecto a una tremenda injusticia cósmica o intentar develar los moviles ocultos trás un alma en la fuga, yo que sé. Autenticas circunstancias que nos apasionen, que nos impulsen a criticar la culera realidad (y he aquí donde Zadie nos dice es que se forja el "estilo" )pero no unicamente esa patética pero tan autosatisfactoria chaqueta mental.
    En cuanto a la industria, la manera en que lo veo (tal vez es la manera en que veo a la vida en si)es que uno no puede jactarse de trabajar en algo minimamente comprometido con la humanidad (con TÚ humanidad) si se permite colonizar mentalmente, aunque sea durante un instante condenado al olvido, por la estructura gobernada por el marketing y el podrido olor del dinero. Preocupate cuando tengas tu obra terminada y justo de la manera en que alcanza mejor los objetivos que te planteaste al iniciarla, ya después intenta vivir de ella.

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  8. Comentario
    Sara Rivera

    Algunas de las consideraciones vertidas por Zadie Smith ya las había escuchado: aquello sobre el compromiso del artista con su obra, esto otro de la obra dentro del canon, la posibilidad de escribir un texto apenas bueno; sin embargo, no había considerado el asunto del lector y el acto mismo de la lectura. Me pareció interesante considerar que se debe ser tan buen, excelente, lector como escritor, ya que si en una u otra se falla, en realidad se traiciona (será esta la palabra) al escritor y viceversa.
    Por otra parte, hubo algunas otras reflexiones que me hicieron pensar en mis propias creencias sobre la escritura y la lectura; de cómo escribo, por qué escribo y desde dónde escribo. Me hizo reconsiderar ciertos asuntos, digo: qué tan honestos (si eso es lo que se requiere en verdad para ser un excelente escritor) podemos ser hoy en día; qué tan sincera, honesta y comprometida estoy yo con mi escritura; cuál es el costo de esa sinceridad; para qué tipo de lector escribo, cuál es mi lector ideal. Creo, sin lugar a dudas, que la resolución, el hallazgo íntimo a cada una de estas preguntas darán como resultado que tome una nueva postura en el mundo.
    En la teoría feminista se plantea continuamente que las mujeres deben de “empoderarse”, qué significa esto: es una actitud nueva en el mundo provocada por un cambio profundo de juicios sobre sí misma y de actitudes erróneas; creo que me viene bastante bien este término. Los escritores honestos (vaya usted a saber lo que eso significa) se han empoderado en el mundo en un yo soy…creo y actúo de acuerdo a esos principios y escribo desde esta postura. Creo que desde esta revelación de saber quiénes somos se encuentra la verdadera libertad del acto creativo.

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  9. Como lector, es muy fácil distinguir entre Arte y Entretenimiento, como escritor no tanto. ¿Cómo hacerlo, cuando el ego y la billetera nos llaman a escribir LA OBRA y en realidad sólo tenemos talento para escribir lA oBrA? Escribió E. Pound que ningún poeta tiene la capacidad de escribir muchas cosas que importen, pero que no importa quién escriba cada fragmento del Gran Poema de la Humanidad, sino que sea escrito.
    Estoy de acuerdo con Z. Smith en que es indispensable saber discriminar el cliché, el plagio involuntario, etc, y en que hay que inventarnos un lector ideal, escribir sencillo e inteligente, explorar nuestras obsesiones y no las del gran público, buscar la buena novela en lugar de la novela multipremiada. Sobre todo en que hay qué tener talento (tan menospreciado por los comerciantes de superación personal -¿10% talento, 90% trabajo duro?-), y en que hay que reconocer cuánto hay. Buscar el Arte está muy bien, buscar la trascendencia puede ser sobrebia, hybris, y nos puede cegar.

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  10. "Escribir un best-seller con la intención de hacerlo es, después de todo, un estado mental que bien podría compararse con el acto de contraer matrimonio por dinero sólo para descubrir que la ausencia de amor es más onerosa de lo anticipado."
    Norman Mailer. The spooky art.

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  11. La industria cultural es feroz. Más que hacer LA GRAN OBRA, me gustaría poder ser una gran lectora. Coincido con Zadie Smith en que es necesario ser respetuosos con el ritual de la lectura. Es una verdad. Es una forma de ver el mundo pero con ojos atentos.
    “Para los escritores, escribir bien no es sólo oficio sino una cuestión de carácter”, refiere la escritora. Y creo que defender lo que pensamos a través de la elección de nuestras lecturas es una forma ser verdaderos.
    La industria cultural juega con los escritores que tienen como sueño la novela perfecta. Y eso es “un sueño que sólo causa caos y tristeza”, sentencia Smith y coincido con ella. Queremos la gran Obra sin antes ser grandes lectores, eso si que es una paradoja de esas que le gustan al comercio cultural.

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  12. Me gustó el tema y la propuesta, considero que no puede disociarse la obra de la personalidad y la honestidad de su autor, como tampoco puede dejarse de lado el considerar al lector como un elemento importante dentro del "juego literario". El conciliar todos los elementos no debe ser sencillo, aunque no imposible, por eso no hay tantos talentos exitosos. Entender las bases y saberlas utilizar creativamente, es una tarea de quienes nos iniciamos en este menester.

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