Zadie Smith.
Muy aleccionador el ejemplo de Zadie en cuanto a la escritura y lo que tenemos que enfrentar a aquellos que deseamos dedicarnos profesionalmente.
Algo que es como intangible, la decantación del personaje, pues aveces
Es casi imposible retratarlo en todas sus dimensiones y no logramos hacerlo creíble, pero después de lograrlo, sigue el proceso de comercializar dicho documento.
Dentro de este proceso mas tangible, el escritor tiene que comparar su obra, con los otros iguales que el, pero se crean varias contradicciones, pues no existen cánones determinados como en las ciencias, se presenta una dificultad que no sabemos si realmente tienen valides nuestros escritos.
Pero ya cuando tenemos algo de fama, escribimos cosas baladíes o poco novedosas, de copias fáciles de otros, siendo poco auténticos, sin importarnos el que refrendemos algunas normas no escritas, trasgrediendo estas.
Con un sentido de comunicador, debemos afrontar el hecho de la escritura y pensar no solo en el sentido de la escritura, del autor al lector, sino también, pensar en que sucede con el lector después de consumir estas obras, y retroalimentar el hecho literario.
Ernesto Bonilla Jimenéz
lunes, 25 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.